Existen diversas razones que pueden producir enfermedades intestinales en nuestras mascotas, lo cual es un motivo frecuente de consulta en la clínica veterinaria.

Es más común que los perros ingieran alimentos inadecuados en comparación con los gatos, ya que estos suelen  ser más tremendos y glotones,  intentando comer en mucha ocasiones todo lo que este a su alcance como juguetes, pabilos de la hallaca (que poseen buen sabor), golosinas, plantas, desperdicios y alimentos de consumo humano. Dichos alimentos u objetos pueden desencadenar una respuesta exacerbada en el organismo lo cual es conocido como indiscreción alimentaria.

Por tal motivo es importante recordar que hay alimentos comunes en nuestra dieta que pueden ser perjudiciales para los perros y gatos. Entre los alimentos que bajo  ninguna circunstancia deben consumir las mascotas están:

  • Cebolla y ajo.
  • Chocolate
  • Uvas y pasas.
  • Manzanas
  • Aguacate
  • Huesos (especialmente de carnes rojas, ya que son más duros para roer y suelen tener puntas más filosas).
  • Alcohol
  • Cafeína.
  • Alimentos altos en grasas.

En las épocas decembrinas existe un ambiente de alegría, compartir familiar y cenas diversas que conllevan a querer incluir a las mascotas en este tipo de alimentación, suele parecer inofensivo darle un trocito de pan de jamón o un poco de paneton, sin embargo como sus organismos no están preparados para digerir gran parte de los alimentos que nosotros consumimos  empiezan los problemas al generarse reacciones severas en ellos. Usualmente inician con vómitos que pueden progresar a diarreas, inapetencia y en casos avanzados severas afecciones.

El vomito es un mecanismo de defensa del cuerpo para intentar expulsar el alimento ingerido que no puede ser  digerido y esto produce mucha sed de manera refleja, muchas veces en el intento de ayudar a nuestros animales intentamos saciar esa sed y esto conlleva a producir más y más vómitos que deshidratan rápidamente al organismo.  Si además se ve acompañado de diarreas  se pueden descompensar rápidamente. Lo recomendable es que cuando esto suceda acuda con su perro o gato  al médico veterinario y no intente auto medicarlo.

Las principales reacciones que observamos en nuestros pacientes son las gastritis (inflamación de la mucosa estomacal), enteritis (inflamación del intestino delgado) y las colitis (inflamación del intestino grueso).

El diagnostico se realiza con una historia clínica detallada y exámenes básicos de sangre (hematología y química sanguínea) que permitan descartar que no exista otro problema de fondo que pueda estar causando los síntomas de la mascota y radiografía y ecografía abdominal para observar el grado de inflamación y si no existe algún cuerpo extraño,  como por ejemplo el pabilo de la hallaca, adornos navideños y juguetes,  que estén produciendo una obstrucción intestinal.

Al  traerlo al médico veterinario el tratamiento es sintomático y principalmente va dirigido a hidratarlos (vía intravenosa) y compensar las pérdidas electrolíticas consecuencia de los vómitos y las diarreas, se utilizan protectores gástricos, antibióticos para restablecer la flora intestinal,  antieméticos (medicamentos para prevenir los vómitos) y antidiarreicos. En casos de obstrucción intestinal por cuerpos extraños pueden requerir de intervención quirúrgica para retirarlos y restablecer la función intestinal normal.

En casos leves el tratamiento suele ser ambulatorio, pero existen pacientes que están muy descompensados y requieren hospitalización (siendo esto criterio de cada médico veterinario y en consenso con el propietario).

Generalmente son de pronóstico favorable cuando son diagnosticadas y tratadas a tiempo. Por tal motivo a penas se observe algún síntoma lo ideal es acudir de inmediato al veterinario a fin de evaluar el estado de salud de la mascota.

Debido a todo lo anterior es importante  no dejar comidas al alcance de las mascotas y retirar tanto la basura como cualquier objeto que pudiese ser ingerido fácilmente. Recuerde que ellos no están en capacidad de distinguir que alimento pudiera serle perjudicial. Ante dudas acerca de la alimentación de tu perro y gato te invitamos a que consultes a tu médico veterinario.