La Parvovirosis Canina es una enfermedad altamente contagiosa que afecta principalmente el tracto gastrointestinal de caninos. Puede afectar a perros jóvenes y más raramente a adultos, también afecta a cánidos salvajes. Está producida por un parvovirus específico de la especie canina. El virus es muy estable y altamente resistente a factores físicos y químicos, esto le permite una supervivencia elevada en el medio ambiente (hasta 1 – 2 años).

El virus de la Parvovirosis Canina tiene afinidad por las células que se multiplican rápidamente, como las células intestinales, del sistema linfoide, o de los tejidos fetales invadiéndolos y replicándose. También puede afectar a las células del miocardio en animales de entre 3 y 8 semanas.

¿Cómo se transmite el Parvovirus Canino?

El Parvovirus canino puede penetrar por vía oronasal a partir de alimento, bebida o fómites (cualquier elemento o utensilios que hayan podido estar de alguna forma en contacto con el virus eliminado por algún animal enfermo: jaulas, comederos, bebederos, ropas, zapatos, manos, colchonetas, etc.) contaminados, tiene una primera replicación en los órganos linfoides. Posteriormente se produce una viremia (el virus pasa a la sangre) y se dirige a las células que se multiplican muy rápido como son las del aparato digestivo.

Este virus es muy resistente a las condiciones ambientales extremas como son el calor, frío, humedad, sequedad y puede sobrevivir por largos periodos bajo condiciones adversas. Aún pequeñas cantidades de excreta que contenga el parvovirus PVC2 pueden servir como reservorio de la infección e infectar a otros perros que entren en contacto con el medio contaminado.

  ¿Cuáles perros tienen más riesgos?

Todos los perros tienen riesgo de ser afectados, sin embargo, los cachorros de menos de cuatro meses de edad y perros adultos que no han sido vacunados contra parvovirus canino poseen un mayor riesgo de adquirir la enfermedad. Hay razas de alto riesgo y que por tanto que son muy susceptibles a infectarse del virus como: Pastor Alemán, Rottweiler, Doberman, Perdiguero, Sabueso, Springer spaniel, Pitbull terrier americano y Yorkshire terrier.

¿Cuáles son los signos de la infección por parvovirus?

Los primeros signos de la infección por PVC-2 son: Fiebre durante 1 o 2 días, depresión, anorexia, sed intensa, vómitos y diarreas continúas con o sin sangre (en más de la mitad de los casos las diarreas son sanguinolentas), los perros pueden deshidratarse rápidamente debido al vómito y la diarrea. La mayoría de las muertes debida al parvovirus ocurren dentro de las 48 a 72 horas posteriores al inicio de los signos clínicos.

Existe también una presentación cardíaca en la que la mayoría de la camada suele morir de forma repentina o por fallo cardíaco agudo, el resto de la camada tendrá fallo cardíaco agudo o crónico y morirán en días posteriores, semanas, meses o incluso años más tarde.

 ¿Cómo se diagnostica y se trata la infección del parvovirus?

Diagnóstico Clínico: Se basa en los signos clínicos especialmente los vómitos y las diarreas sanguinolentas, que permitirá hacer una aproximación al diagnóstico que se confirmará mediante análisis específicos. Existe un test disponible para detectar el virus de la Parvovirosis Canina en heces, es rápido, económico y fiable el resultado es inmediato. Se pueden realizar otro tipo de análisis para evaluar no la enfermedad sino para ver el estado del animal como hemograma (estado de las células sanguíneas), bioquímicas y evaluación de electrolitos en sangre.

No existen medicamentos específicos que eliminen el virus en animales infectados, por ello, se administra un tratamiento de soporte enfocado a estimular las defensas del animal hasta que su sistema inmunológico pueda luchar contra la infección viral. El tratamiento debe iniciarse de inmediato y consistirá en dirigir los esfuerzos para contrarrestar la deshidratación mediante el suministro de líquidos y electrolitos, que servirán para reemplazar las pérdidas causadas por el vómito y la diarrea., mismas que también deben ser controladas, así como, la prevención de infecciones secundarias. Los perros enfermos deben mantenerse abrigados y proporcionarles una nutrición adecuada. Cuando un perro sufre la infección por parvovirus, el tratamiento puede ser muy costoso y aun así puede morir, a pesar de que reciba tratamiento de emergencia. El diagnóstico oportuno, seguido del tratamiento de emergencia puede favorecer la recuperación de su mascota. Debido a que el PVC-2 es altamente contagioso, los perros infectados deben aislarse de otros perros para minimizar la propagación de la infección.

¿Cómo prevenir el Parvovirus Canino?

La mejor prevención es vacunar y revacunar a los cachorros convenientemente siguiendo las pautas dictadas por el veterinario. Esta es la principal garantía para proteger a nuestros perros de la Parvovirosis Canina. Uno de los protocolos a seguir es empezar con la vacunación hacia las 6 semanas y revacunar cada 3 semanas hasta que el cachorro tenga 12 semanas, en las razas de alto riesgo se puede revacunar cada mes hasta que el perro tenga 5 meses especialmente en Rottweiler, Doberman, y Pitbull terrier americano que son los más sensibles. Posteriormente se hace un refuerzo anual de la vacuna.  Si tenemos o hemos tenido algún caso de Parvovirosis Canina el entorno del animal afectado debe considerarse contaminado por el virus así pues debemos extremar las medidas de higiene y limpieza sobre suelos, platos, bandejas de deposiciones, jaulas y otros enseres utilizados por el perro afectado de Parvovirosis Canina. Este virus puede permanecer durante mucho tiempo en el ambiente.  Un cachorro nunca deberá entrar en un criadero o en otra casa hasta que haya recibido sus vacunaciones completas.

A pesar de que se lleve a cabo una vacunación adecuada, existe un pequeño porcentaje de perros que no desarrollan inmunidad que los proteja y permanecen susceptibles a la infección. Hasta que el cachorro haya recibido la serie completa de vacunaciones, sus dueños deben ser muy precavidos y no permitir que su perrito tenga contacto con otros cachorros o lugares donde estos se congregan (por ejemplo: tiendas de mascotas, parques, citas con entrenadores, perreras para el cuidado, criaderos, pensiones y peluquerías.) Siempre se debe evitar el contacto con perros enfermos y sus alojamientos. Si usted tiene un cachorro enfermo con Parvovirus absténgase de entrar en contacto con otros perros (cánidos en general).