Las Transfusiones sanguíneas representan una herramienta muy útil a la hora de salvar vidas, sin embargo, no siempre es viable, es el médico veterinario quien después de realizar un exhaustivo examen físico y pruebas complementarias determina si la mascota es candidata o no a este procedimiento.

Al igual que en los humanos tantos los perros como gatos poseen distintos grupos sanguíneos. Por ejemplo, el grupo sanguíneo de los perros se clasifica por el DEA (Dog Erythrocyte Antigen, por sus siglas en inglés) y se ordena numéricamente: DEA1, DEA2, etc. Existen alrededor de 10 tipos de sangre, pero la gran mayoría de los perros tiene el tipo de sangre DEA1. En el caso de los gatos podemos encontrar 3 tipos de sangre: A, B y AB.

Específicamente en los gatos, se recomienda realizar pruebas de compatibilidad, ya que estos animales poseen ciertos anticuerpos específicos desde que nacen, los cuales podrían desencadenar una reacción anafiláctica si se trasfunde una sangre distinta a la de su grupo, ocasionando incluso la muerte. La mayoría de los gatos son tipo A y aquellos que son AB se les considera receptores universales, no hay donantes universales.

En los perros es mejor que la sangre sea de su tipo, pero a diferencia de los gatos, se puede realizar la transfusión independientemente del tipo, ya que ellos no poseen estos anticuerpos, pero esto se puede hacer solo una vez.

La mayoría de las clínicas veterinarias no cuentan con un banco de sangre, por lo que el propietario es quien deberá buscar al donante, el cual debe ser un paciente físicamente sano, de 1 a 7 años de edad y con un peso mayor a 25kg en el caso de los perros y en el de los gatos superior a 5kg, incluso sería ideal que sus vacunas y desparasitación estuvieran actualizadas. A esta mascota también se le realizaran pruebas que determinen su estado de salud y compatibilidad con el receptor. Es muy probable que durante la extracción de la sangre el donante sea sedado o anestesiado, esto garantizará una toma rápida y sin estrés.

Una vez obtenida la sangre se procederá con la transfusión y durante este tiempo el médico veterinario hace seguimiento de cualquier reacción adversa que pudiera presentarse y tomará las medidas que crea convenientes.

Es importante destacar que, si bien las transfusiones sanguíneas representan una opción para ciertos pacientes, no siempre se obtienen los resultados deseados, esto pasa porque se deben de tener en cuenta ciertas variables independientes en cada paciente.

Ante cualquier duda, consulta a tu veterinario de confianza.