La inmunodeficiencia felina es producida por un retrovirus perteneciente a la familia retroviridae del género Lentivirus. Es un virus ARN el cual mediante la enzima transcriptasa reversa, copia su ARN a ADN en la célula huésped del mismo virus, así se forma el provirus el cual se incorpora al genoma del gato, transmitiendo la información a las siguientes progenies celulares, haciendo largos períodos de latencia.

Es más frecuente en machos (2 a 3 veces) que en hembras y más en gatos callejeros, esto es debido a sus peleas y marcación de territorio.

El promedio de edad de la presentación de la enfermedad es de 5 a 6 años. Esta enfermedad es típica de gato adulto (mayor de 6 años de edad), debido al largo período de latencia.

Su transmisión es por mordeduras, ya que el virus se disemina por la saliva de gatos infectados. Es poco frecuente la transmisión trasplacentaria o por calostro y esto es posible sólo si la hembra adquiere la infección durante estos estados, ya que la mayor viremia es al inicio y final de la enfermedad. Otra forma de transmisión es por transfusión de sangre contaminada.

Este virus es lábil al medio ambiente, se inactiva rápidamente con desinfectantes habituales y se deshidratan en poco tiempo, por lo tanto se disemina sólo por contacto directo.

Patogenia

Este virus ataca al sistema inmunitario de los gatos, destruyendo los linfocitos, lo que hace que el animal sea vulnerable a otras enfermedades e infecciones y debido a sus bajas defensas pueden causarle la muerte. Esta es una enfermedad crónica que causa con el paso del tiempo un deterioro progresivo en el gato. Una vez expuesto el gato a este virus, hace una viremia cuyo pico máximo es entre la 2ª a 4ª semana y después se mantiene en un nivel bajo.

Etapas clínicas

La presentación clínica es diversa debido a la inmunosupresión y es difícil de diferenciar clínicamente de la causada por el FeLV. La enfermedad clínica se divide en 5 etapas o estados:

  • Aguda (4 semanas postinfección hasta 4 meses) Se caracteriza por fiebre durante días o semanas, disminución severa de glóbulos blancos durante 2 a 4 semanas y linfoadenopatía generalizada durante 4 a 9 meses.
  • Asintomática (meses a años) En esta etapa el gato no presenta síntomas, pero se puede aislar el virus desde la sangre. Están disminuyendo los CD4+ y alterándose el sistema inmune.
  • Linfoadenopatía generalizada (2 a 4 meses) En este período el gato tiene su pelaje alterado (hirsuto, seco, desmejorado), baja de peso, presenta anemia, leucopenia y linfoadenopatía generalizada. No hay infecciones secundarias.
  • Sintomática o complejo asociado a SIDA: Período en el cual comienzan a aparecer las infecciones secundarias por bacterias en distintos sitios, como en la cavidad bucal (50%), sistema respiratorio (25%), urinario, gastrointestinal, piel y oído (10%). Hay una pérdida de peso manifiesto (< 20%) y alteraciones hematológicas como anemia, linfopenia y/o trombocitopenia. Aproximadamente el 90% de los gatos enfermos mueren en esta etapa.
  • Síndrome de inmunodeficiencia adquirido Se caracteriza por un adelgazamiento importante (> 20%), anemia, leucopenia e infecciones oportunistas, como herpes, calicivirus, coronavirus, papilomavirus; Staphilococcus, Streptococcus, Mycobacterium haemofelis, Cándida, Cryptococcus, Mycrosporum canis, Isosporas, Cryptosporidium y Demodex cati.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad?

  •  Fiebre y pérdida de apetito.
  • Manto (pelaje) empobrecido, sin brillo.
  • Infecciones e inflamación de encías (gingivitis).
  • Estomatitis.
  • Infecciones crónicas o recurrentes de la piel, del tracto urinario y del sistema respiratorio.
  • Diarrea persistente
  • Inflamación del tejido conjuntivo (en algunos casos, no siempre aparece).
  • Pérdida de peso lenta pero progresiva que acaba en un grave enflaquecimiento a medida que avanza la enfermedad.
  • Incremento del riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, como linfomas (aunque ese riesgo siempre es mayor en el caso de gatos infectados de Leucemia).
  • Aborto y problemas reproductivos en gatas fértiles infectadas.
  • En algunos casos, aun no siendo tan frecuente: convulsiones, deterioro mental y otros desórdenes neurológicos.

Diagnóstico

En el hemograma se observa una disminución de glóbulos blancos en más del 75% de los casos. Las pruebas serológicas se basan en la detección de anticuerpos y se utiliza la prueba de inmunofluorescencia indirecta (IFI), la prueba de ELISA y el Western Blot. Las pruebas de fácil acceso son las de inmunocromatografía, que son pruebas de ELISA. Estas pruebas detectan anticuerpo en la sangre o suero. Pueden ocurrir falsos negativos, aunque es poco común, si se realiza esta prueba muy temprano (2 a 4 semanas de exposición) o muy tarde, en las etapas finales de la enfermedad.

La prueba SNAP® FIV es un inmunoanálisis rápido para la detección de los antivirus específicos de la inmunodeficiencia felina (FIV) en el suero, el plasma o la sangre entera anticoagulada felinas. Un resultado positivo en la prueba indica que el gato presenta anticuerpos circulantes contra el FIV.

Tratamiento

Consulte con su veterinario sobre las opciones dependiendo del estado de salud de su mascota.

Salud publica

Estas enfermedades virales NO son contagiosas para el humano o cualquier otra especie así que si tenemos una mascota positiva a FIV o FeLV podemos manejarlas con tranquilidad y seguridad de que no seremos infectados.

Recomendaciones de vacunación

■ No existe ninguna vacuna actualmente disponible en el mercado contra el FIV

Profilaxis

  • Evitar hacinamiento.
  • Evitar contacto con gatos de la calle o gatos enfermos.