El virus de la leucemia felina (FeLV) es un retrovirus perteneciente a la familia retroviridae, género Gammaretrovirus, responsable de causar una enfermedad de alta morbilidad y mortalidad en el gato doméstico. El virus se replica en la cadena de ADN manteniéndose a resguardo del sistema inmune del paciente.

La distribución dentro de la población de gatos domésticos no discrimina sexo ni edad. Se halla una mayor incidencia dentro del grupo de animales jóvenes que sobre los adultos y en aquellos que poseen hábitos de escape, así como también en los que viven dentro de grandes poblaciones (sobre todo si existe hacinamiento).

Ciclo de infección

Desde el Grupo de Estudio de Medicina Felina de España (GEMFE), de la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales (AVEPA), advierten que:

“El virus se disemina por hábitos donde hay intercambio de saliva entre los gatos, como el acicalamiento o compartir el comedero y el bebedero. Alternativamente, la infección por leucemia viral felina puede estar causada por mordeduras o por contacto con orina y heces que contengan el virus. También es posible que el virus pase de la madre a los cachorros durante la gestación o a través de la leche materna infectada”.

Al ingresar al organismo, el virus se replica en orofaringe para luego diseminarse hacia tejidos linfoides periféricos (bazo, linfonódulos, intestino, glándula salival y médula ósea). Al alcanzar la médula ósea, se produce una segunda viremia que direcciona virus hacia las glándulas salivales y las mucosas para comenzar a excretarse. Esto ocurre luego de las 2 a 4 semanas luego de la infección.

Luego de éste primer contacto, pueden presentarse en el animal diversos cuadros de la misma enfermedad. Los mismos se encuentran determinados por la respuesta inmunitaria del paciente. Si la respuesta del paciente es débil e inefectiva (30% de los casos) el gato desarrolla una viremia persistente. En estos casos la enfermedad tiene un curso muy corto (no más de 3 años).

En otros casos (60%) la infección resulta parcialmente controlada por el sistema inmune y luego de la primera viremia que no dura más de 3 semanas, el virus se aloja en la médula ósea durante toda la vida estableciendo una viremia progresiva o transitorias.

Habitualmente los animales pueden presentar signos clínicos en dos oportunidades: la viremia inicial (signos clínicos inespecíficos), y en el caso de los virémicos persistentes, durante todo el curso de la enfermedad.

Los signos clínicos de ésta enfermedad incluyen:

  • Fiebre y Decaimiento
  • Anorexia y pérdida de peso progresiva.
  • Anemia
  • Inmunosupresión
  • Desórdenes inmunomediados
  • Gingivitis
  • Desorden gastrointestinal
  • Linfoadenopatía  (nódulos linfáticos aumentados de tamaño)
  • Trastornos reproductivos
  • Desarrollo de neoplasias
  • Signos neurológicos y oculares

Diagnóstico

La prueba SNAP® FeLV: es un inmunoanálisis rápido para la detección del virus de la leucemia felina (FeLV) en el suero, el plasma o la sangre entera anticoagulada felinas. Este inmunoanálisis rápido detecta la presencia del antígeno p27 del FeLV por Inmunocromatografia.

Ésta técnica presenta la ventaja de ser de fácil aplicación, interpretación y sensibilidad. Sin embargo, solo es capaz de identificar a gatos que cursan con el estadio de viremia persistente.

Pronostico

Según el GEMFE: “El pronóstico para un gato enfermo positivo a leucemia felina no es bueno. Entre el 80 y 90 por ciento de los gatos infectados mueren entre 6 meses y 3 años de haber sido diagnosticados porque los problemas asociados a la enfermedad suelen ser serios”.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que, desde el GEMFE, también advierten que ese mal pronóstico no es igual para los gatos que son positivos a FeLV pero están sanos en el momento del diagnóstico. En estos casos, el pronóstico es reservado.

La mayoría de estos gatos desarrollan un problema grave asociado a la leucemia, sin embargo el tiempo en el que esto ocurre puede ser variable. La calidad de las atenciones y cuidados propiciados por los propietarios de estos gatos puede ser determinante a la hora de acortar o alargar ese lapso temporal.

Tratamiento

Consulte con su veterinario sobre las opciones de tratamiento según el estado de su mascota.

Profilaxis

La principal medida de prevención es la vacunación (En el país NO disponemos vacunas contra FeLV).

Evitar hacinamiento.

Evitar contacto con gatos de la calle o gatos enfermos.